Un poco de poesía porqué la noche lo merita.

«He renunciado a ti, como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia»
                                                                       --.A.E.B

No he leído tanta poesía como quisiera. A veces, muchas veces, me cuesta entender que quieren trasmitir los poemas... y sin embargo, me gustan. 

Me enamore a primera vista de un poeta «o a primera leída, en su defecto». Murió hace muchos años, pero cuando lo leo creo revivirlo.  Estoy hablando de Andrés Eloy Blanco...

La sombra de una duda sobre mí se levanta
cuando llega el arrullo de tu voz a mi oído;
miedo de conocerte; pero en el miedo hay tanta
pasión, que me parece que ya te he conocido.



Este fragmento forma parte de su poema Miedo, no obstante, no es éste el que pretendo mostrar. Sino el poema La Renuncia, no porque sea mi favorito, pero si porque me parece valioso.


La Renuncia.

He renunciado a ti. No era posible
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.


Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella...
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...


He renunciado a ti, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;



Como el que ve partir grandes navíos 
con rumbo hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos bríos
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;



Como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.



He renunciado a ti
como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos estáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia, soplando los cristales en los escaparates de las confiterías...


He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, ¡cuantas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!


Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño...



Describir porque me gusta este poema, y porque me gusta la poesía en general, seria tarea solo posible con más de esta... Y para no agotarles la cabeza con tanta redundancia, prefiero despedirme, y leernos en la próxima. 

-L ❤️


Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Sufres por ser escritor?: La vida de 3 grandes escritores llevadas a la gran pantalla.

Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos: La desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.